Lucas 10:38-42
Marta abrió su hogar a Jesús en Betania, un acto de servicio que puede parecer pequeño en comparación con lo hecho por el apóstol Pablo en sus viajes misioneros y en sus epístolas. Pero ella y su familia ofrecieron un lugar para que el Salvador descansara y renovara sus fuerzas, lo cual debió de haber sido una pausa agradable en Su ajetreada semana. Es verdad que Jesús censuró una vez a Marta por dar demasiado énfasis a los detalles de la hospitalidad (v. 41), pero cuando visitó su casa es indudable que apreció la comida y el compañerismo que tendría con las personas que Él amaba.
El plan de Dios para cada creyente está constituido por toda una vida de pequeñas oportunidades. No importa cuál sea nuestra vocación u ocupación, debemos buscar maneras de servir al Señor cada día. Podemos hacerlo ministrando donde estamos, a nuestros familiares, amigos y colegas de trabajo.
Puesto que el Señor les da a Sus hijos dones y talentos adecuados para que realicemos Su propósito, no hay duda de que Él quiere utilizarnos. Pero la pregunta que debemos hacernos es: ¿Puede Dios utilizarme? Es decir, ¿estamos en la disposición de hacer Su voluntad en cualquier circunstancia?
Las áreas de servicio apartadas específicamente para nosotros están esperando. Nadie sabe con exactitud de antemano qué nos pedirá el Señor, pero podemos estar seguros de que Él nos equipará con las herramientas adecuadas para la tarea.
¿Está usted listo(a) para decir: “Sí, el Señor puede usarme”? Dígale que está a Su disposición para que Él le use como desee. Él Señor responderá poniéndole personas y oportunidades en su camino.
Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?
Salmo 27:1
Elevemos una oración a Dios para que las lluvias que están golpeando a El Salvador no tengan ninguna muerte que lamentar, y pidamos la dirección de Padre Celestial para que nuestras autoridades tomen las decisiones adecuadas en este problema climático.
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