Nuestro Pan Diario

El secreto de la bendición económica

Malaquías 3.7-12


Todos nosotros podemos utilizar un asesor financiero para que nos ayude a encontrar el camino en la confusión económica que vivimos hoy. Según el profeta Jeremías tenemos uno: al Dios Todopoderoso. Él ha creado un plan para nuestra seguridad financiera.

El secreto de Dios para la bendición económica es el sencillo principio que encontramos en Éxodo 23:19. “Las primicias de los primeros frutos de tu tierra traerás a la casa de Jehová tu Dios”. Al ofrecer a Dios lo primero de nuestros ingresos, reconocemos que Él es la fuente de todo, y que dependemos completamente de Él. A los creyentes del Antiguo Testamento se les pedía que apartaran simplemente un diezmo —o la décima parte— de todo lo que el Señor les daba generosamente. Malaquías considera que quedarse uno con la parte que es de Dios, es robarle al Todopoderoso lo que le pertenece a Él (Mal 3.8).

El Señor no necesita nuestro dinero, pero sí sabe que necesitamos dar. El hacerlo con un corazón dispuesto y generoso muestra el carácter de Cristo en nuestras vidas. Recuerde que Jesús es el dador que entregó su vida para nuestra salvación.

La generosidad es una manera de honrar y adorar al Señor. Si nuestra única expresión de adoración es de labios, estamos perdiendo la oportunidad de demostrar nuestro amor y gratitud por todo lo que Dios nos ha dado.

Usted jamás podrá superar en generosidad a nuestro Padre celestial. Si le entrega obedientemente la primera parte de sus ingresos, descubrirá que Él es fiel a su Palabra. El Señor abrirá las ventanas de los cielos y derramará bendición hasta que sobreabunde (v. 10). En realidad, hay mayor riesgo en guardarse el dinero, que en darlo.


Fuente: Revista En Contacto. Marzo 2009

Promesa de Dios para hoy

Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé.

Josué 1:5

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